LAS TIC EN LA ENSEÑANZA: POSIBILIDADES Y RETOS.
http://redescepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS%20Y%20LIBROS/TIC/TIC%2POSIBILIDADES%20Y%20RETOS.pdf
Estudio que hace Martin Carnoy.
Resumen:
En la lección inaugural de este curso 2004-2005 el autor reflexiona sobre el papel de las tecnologías de la información y la comunicación en el ámbito educativo. Plantea algunos temas fundamentales y se cuestiona la adecuación de las TIC a la hora de transmitir conocimientos, especialmente cuando los alumnos no están lo suficientemente motivados para aprender y no están acostumbrados a utilizar información e interpretarla. Para el análisis toma como punto de referencia el mundo de la empresa y ofrece un breve repaso de los cambios que las TIC han introducido en él. Hasta ahora, en el sector empresarial, la principal aplicación de las TIC se ha centrado en facilitar el acceso y el procesamiento de grandes cantidades de información a los trabajadores y a los directivos con el objetivo fundamental de incrementar la productividad. Sin embargo, en el caso de la enseñanza, la información casi no se emplea para mejorar el rendimiento de los alumnos, principalmente porque los gestores educativos desconocen buena parte de las herramientas de tratamiento de la información de las que disponen. Por otro lado, aunque las escuelas tienen cada vez más acceso a las TIC, la presencia de las nuevas tecnologías dentro de la metodología de enseñanza todavía es muy escasa. De nuevo la falta de formación es lo que lo dificulta: muchos maestros no poseen conocimientos informáticos suficientes para sentirse cómodos empleándolas, ni formación específica para aplicar los nuevos recursos en el aula. En el ámbito universitario, las TIC están bastante más presentes, tanto en la enseñanza, como en la investigación, y también en la administración, pero, salvo excepciones, hay pocas realidades con modelos pedagógicos que se basen en ellas, y aún se constata una fuerte preferencia social por la enseñanza tradicional.
Introducción:
Durante más de cuarenta años, los educadores más innovadores se han mostrado optimistas con respecto al uso del ordenador en las escuelas.1 Su idea de los ordenadores –o mejor dicho, sus numerosas ideas– no se ha materializado ni mucho menos con relación a las expectativas que se plantearon, a pesar de la rápida disminución del precio del hardware, el incremento exponencial en potencia de cálculo y la creación de Internet, que ha abierto un amplio abanico de posibilidades impensables hace tan sólo una década. Los principales obstáculos a la hora de incorporar las TIC en el proceso de
enseñanza-aprendizaje educativo no son perceptibles a primera vista. En este ensayo, intentaremos entender mejor dónde residen los problemas. Aunque algunos analistas de las décadas de los sesenta y de los setenta desestimaron los ordenadores porque creían que seguirían el camino de la radio y la televisión educativas, otros preveían futuros sistemas de aprendizaje informáticos que integraban «material procedente de una base de datos cultural general, de las respuestas anteriores del mismo alumno y del almacenaje simbólico discontinuo» en diálogos holográficos y multipersonales de aprendizaje. Cuatro ramas independientes entre sí surgieron ante la idea de la informática educativa desde sus inicios. La primera, la enseñanza asistida por ordenador (EAO), se fundamentó en las primeras investigaciones de S. L. Pressey sobre pruebas auto corregible y máquinas mecánicas de enseñanza (Smith y Smith, 1966), durante los años veinte.
Las posteriores creaciones de Pressey y otros contaron con el apoyo del ejército de los Estados Unidos y fueron incorporando componentes electrónicos a medida que aparecieron. El diseño de los programas de EAO posteriores estimuló en gran medida la investigación subsecuente sobre materiales de aprendizaje programados implementados en una serie de medios. La informática, y más específicamente la programación como asignatura escolar, se convirtió en la segunda rama principal, espoleada por los defensores del uso de los ordenadores en las escuelas. Los educadores americanos, como Dwyer y Critchfield (1978) y
Luehrmann y Peckham (1984), creían que los alumnos no podían utilizar correctamente un ordenador sin saber programarlo. Ello hizo que programación y alfabetización informática se convirtieran en sinónimos –una postura razonable en una época en la que los programas de aplicación casi no existían, excepto los procesadores de datos empresariales. Con la rápida expansión de los programas disponibles, la formación en informática evolucionó a diferentes niveles, desde la alfabetización informática elemental hasta el uso de diversos paquetes para programar. Todos estos niveles se pueden agrupar bajo el nombre de educación «profesional» de TIC. La tercera rama es el desarrollo cognitivo y las habilidades de resolución de problemas. Trabajos teóricos como «The Process of Conceptualization», de Brown y Lewis (1968), y Mindstorms, de Seymour Papert (1980), todavía influyen en el pensamiento actual sobre las TIC en la enseñanza, a pesar de la incapacidad de la comunidad investigadora para demostrar la ganancia cognitiva mensurable predicha por estos escritores (véase, por ejemplo, Pea, Kurland y
Hawkins, en Chen y Paisley, 1985). La última y más reciente rama es el uso de
Internet para obtener información, y el papel de la información en sí misma como herramienta para el desarrollo cognitivo y para la mejora de las habilidades de resolución de problemas. Internet se puede utilizar como un importante medio de acceso al software educativo y al trabajo en red con otros alumnos y
profesores.2 Hoy en día, los ordenadores son una herramienta muy presente en las escuelas y universidades de los países desarrollados y se van introduciendo muy rápidamente en las aulas de los países en vías de desarrollo. Se han creado muchas herramientas de aprendizaje para estos ordenadores, desde juegos didácticos hasta software de enseñanza asistida por ordenador y software de ayuda para el profesor. Las escuelas están conectadas a la Red e incluso los alumnos de las zonas más remotas tienen acceso a la creciente cantidad de información que antes sólo estaba al alcance de aquellas poblaciones próximas a las bibliotecas municipales y universitarias más completas. Mediante la Red, profesores y alumnos tienen acceso a material curricular, de formación de profesorado y otros materiales de aprendizaje, algunos provistos por sus propias administraciones centrales o estatales y otros suministrados por proveedores privados. Las TIC se utilizan en la enseñanza a distancia y sustituyen a la antigua escuela por correspondencia y la televisión educativa. En general, la nueva educación a distanciase realiza mediante la Red. Así mismo, los ordenadores también son una herramienta habitual en las oficinas de la administración educativa. Incluso antes de que los ordenadores de mesa se introdujeran plenamente en el sector empresarial, en la década de los ochenta, los ministerios, las oficinas estatales de educación, las universidades y los distritos escolares utilizaban ordenadores para almacenar información sobre los alumnos y el personal que trabajaba en las escuelas. El Banco Mundial y los bancos de desarrollo regional recomendaron los sistemas informáticos a los países en vías de desarrollo para que pudieran establecer una conexión entre sus administraciones locales, regionales y centrales y para que pudieran obtener y analizar información sobre los resultados de este sistema. Con toda esta tecnología informática de la que disponen los sistemas escolares y las universidades, ¿no tendríamos que observar algunos cambios sustanciales en el modo de gestionar la educación, de organizar el trabajo dentro del mismo sector educativo, y en la manera como estudian los propios jóvenes? La mayoría de los analistas consideran que los cambios son mucho menos considerables de lo que se esperaba, a pesar de que el potencial de cambio es enorme. En este estudio, intentaré evaluar por qué los cambios son tan limitados y, una vez efectuada esta evaluación, si el potencial de cambio es realmente tan grande como muchos analistas afirman. Más concretamente, me planteo si los obstáculos institucionales en el ámbito educativo son los que impiden obtener beneficios más importantes a partir de las TIC y qué tipo de políticas públicas dentro y fuera de la educación estimularían un uso más extendido de las TIC en la enseñanza, si es que existe alguna.
«Con toda esta tecnología informática de la que disponen los sistemas escolares y las universidades, ¿no tendríamos que observar algunos cambios sustanciales en el modo de gestionar la educación, de organizar el trabajo dentro del mismo sector educativo, y en la manera como estudian los propios jóvenes?» El método que utilizo se basa en la comparación de la enseñanza con el sector empresarial privado. Analizo los cambios que las TIC han introducido en las empresas, los comparo con los que han tenido lugar en la enseñanza y analizo si las diferencias son el resultado de algo inherentemente diferente con respecto a la producción educativa, el resultado de diferencias de capacidad entre el sector empresarial y el sector educativo, o el resultado de una resistencia laboral organizada más eficazmente dentro del sector educativo.
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